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To be in love with a Masterpiece.

ESCENA EN CLAVE DE RECUERDO Una vieja plancha es acariciada por las manos de una mujer que producen más calor que la misma corriente. Ella, la mujer, acaricia con firmeza algunos ropajes, alista el siguiente cúmulo de ropa, debe ser planchado de la manera más correcta. La mujer acaricia el piso, cuando decide dirigir su mirada a su nieto, un niño con pantalones cortos. Él escribe números en su cuaderno de notas. Saca de su maleta cualquier cantidad de aparatos, los cuenta y organiza de mayor a menor precio. Niño : Buenas noches señora, ¿Qué me cuenta de su familia? Abuela : Todos muy bien, los niños creciendo. Las flores, porque también hacen parte de mi hogar, están muy bien. ¿Qué tal la suya? Niño : Problemas que no faltan. Mire, aquí traje mi trabajo para ver si me lo compra. Abuela: Ahora no tengo plata. Vuelva mañana. (Fin del juego) Niño : Abuelita, quiero leche. Abuela : Sólo si hay un beso para la abuelita. No tengo otra manía para liberar tanto ...

Ceremonial

Tenga paciencia, busque debajo de las cobijas y en lo más recóndito estará mi cuerpo. Permítame pecar como el más letrado y déjeme asegurar mi mano contra su pecho, haga caso omiso de la sensación de mi lengua en cada una de sus partes. Sin embargo, vuelva a su tamaño natural y no sienta compromiso alguno. Esto ya lo he intentado antes, no es usted protagonista de mis deseos, pero bien puede ser la inspiración barata y momentánea de nuevas formas de sentirlos. Me arrepiento de todo lo que he dejado de hacer, de haber cargado “el caballo de cien patas” hasta el final de sus días. Es este desastre que grita y se revuelca por no haber parado el mundo antes. Esta noche desconectaré todo lo que no me recuerda a mi ser amante y me permitiré vivir la sorpresa de unas nuevas manos. Esto es sólo un aborto de los tragos y sus injurias, tengámoslo claro. Pero sin miedo a fallar pensemos “¿Acaso la casualidad no puede ser audaz?”. Yo estoy en su noche para revivir sus más oscuras pasione...

Somebody That I Used To Know.

Me he dicho varias veces que esta soledad es un estado temporal, pero no me escucho. Cada palabra que pronuncio cae al suelo por su propio peso, sin llegarme al oído. La tristeza se está convirtiendo en mi mayor vicio.  No había que invitarme a un par de cafés, porque usted bien sabe que detesto el amargo dolor que me causa, es la gastritis la que me reclama. Hubiera hecho bien simplemente con morderme los labios sin preludios de cortesía. Ahora que pienso que todo se acabó, me aferro a los hechos que ya no son porque me da más miedo no sentir nada que sentirlo todo por usted. No es de mi interés la sensación de vacío. Debo sentir antes de ser capaz de suicidarme a causa del aburrimiento. Quizá ya ni sienta nada por usted y se trate simplemente de la necesidad de estar pensando que pienso en alguien que ya no piensa en mí, crear un amor imaginario para no sentirme hablando solo. Me convertiría quizá en un mitómano, pero no en un ser común y corriente. No detesto su boca po...

El Triunfo de la Esperanza Sobre la Experiencia

Aún no tengo idea de cómo empezar este escrito. Camino a casa sentí la necesidad de exorcizar esto que siento en el pecho, en el cuerpo entero, si bien no es un dolor, sí tengo claro que es una sorpresa que inunda cualquier asombro. Tomé la decisión de ser docente hace años, quizá la idea me atravesaba el pensamiento mucho antes de elaborar test sobre mi futuro profesional. De pronto, se me asomaba la idea de aprender “a costas de otro”. Poco a poco la idea fue madurando, seguramente aún no está al punto exacto, pero sí ha tomado otro significado: Permitir la transformación de una vida o de dos (la de quien está a mi cargo y, por supuesto, la mía). Siempre he pensado en que ser maestro implica un alto nivel de escucha, un poder inhumano para observar y una intuición magna para saber cómo guiar un proceso. Para mí la docencia artística se revela ante nuestro ojos como la única vía para trabajar desde, con, por y para el ser humano. No deniego de las virtudes de las demás áreas de conoc...

La predisposición mató al gato.

Querido(a) lector(a): No pido disculpas por las líneas sin sentido, a continuación compartidas. Si dio click, sabe a lo que se atiene. Los domingos no se muestran como los más agradables días. Trastearme en festividades decembrinas ha sido la peor idea que he podido tener en mis cortos, pero largos, 31 años. El frío de este lugar es imposible para una sola persona, el jacuzzi espera ser habitado por un peso mayor a mis 60 kilos, los cuartos no tienen puerta, el arquitecto tuvo a bien imaginar un apartamento de soltero o quizá para un soltero que no tema mostrar lo que los demás ocultan, la pequeña ducha ya me queda grande. Tengo tanto miedo como ganas de acabar de escribir esta baratija. He conocido en esta semana a una mujer gruesa, con un lunar de adorno en su mejilla izquierda, una voz bastante delgada, infantil, crédula de las letras que canta, pero sobre todo enamorada. Me quedo fijo, mirando cómo interpreta: le duele el sentimiento. Nunca pensé que me doliera el hecho no ten...

Para: Juan Tarquino. E.S.M

Ya está ocupado. Espere su turno. Vuelva a intentarlo. Lo sentimos, hasta luego. Odio tanto llegar a un lugar sin ser invitado. Presentarse con regalo incluido y una gran sonrisa como tatuaje facial no es suficiente. Puede no haber celebración o puede que ya no haya cupo. Desde hace un año y medio he preferido tomar el asiento de la esquina, un whisky en la mano y el gesto de admiración a las parejas de la fiesta, mover el pie derecho al compás de la música, saludar a unos cuantos desconocidos, fumar para tener cómo pensar, pedir otro trago, seguir vocalmente la canción que a gran volumen ambienta la escena, arreglar un poco las vestiduras, beber más whisky, sonreír porque se acerca un nuevo desconocido, perder el equilibrio y ganar la llamada para un taxi, llegar a casa y compartir mi cama con mi pijama. Esta vez llegó una invitación a una festividad  extranjera, el mensajero miró mis ojos fijamente y me hizo saber que era bienvenido con el mayor placer. Acepté sin creer que la ...