La Noche Es Más Fiel Que Oscura
Odio escribir en mi mente y que cuando me dispongo a digitar se borren frases y palabras. Y esta vez me obligo a hacerlo porque tengo abandonada la escritura más que a mi propia sangre. Odio la lluvia y el efecto que produce en mí. Las tardes y noches lluviosas no son más que momentos desiertos. Odio caminar por la calle encharcada sin mis botas apropiadas. Odio no poder disfrutar de los pequeños lagos que se forman en los andenes. Odio el poco abrigo de mi ropa. Odio llegar a casa y no encontrar té caliente, quizá se deba a que odio el té caliente. Odio odiar tantas cosas y amar otras. Odio soñarte y tenerte presente en la imaginación. Odio recordar la diminuta estatura que aún me hace prevenir. Odio el roce de tu mano y el calor que expiras cuando afuera hace frío. Odio el juego que realizamos al mirarnos. Odio que llame entre borracheras a decirme que me quiere y que aún soy su Toro Barcino. Odio ser producto de circunstancias dadas al azar. Una vez descargados mis odios más r...